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¡Serenata! La canción inesperada, de la confesión ansiada. Serenata, en la ventana, de la noche a la mañana. Entre claveles colgada, y por la luna alumbrada. Serenata. Suplicio. Canción de cuna. Trémolo de enamorada. Más que tesoro, fortuna. Misterio que se adivina. Serenata. La súplica vespertina. Arrulllo de serenata... Arranque de la arribada. Arribo de peregrina. Senda de estrellas andada. Serenata. La vida de quien la canta bullendo por la garganta hasta evaporar el alma de quien escucha sin calma. Serenata. Saeta que noches corta. Dos corazones conforta. La mismo agonía acorta. Serenata. ¡Tan amarga si es ingrata! Maracas, cuatro, guitarra. Arpa, violín... ¡Cimitarra! ¡...Tan amarga, cuando ingrata! Serenata. Oración, preces, sonrisas. Fuego de amores y brisas. Tiempo de juegos sin prisas. Las ilusiones dilata, repetidas serenata. Caricia de luna y plata. Ceremonia apasionada. Vícitima sacrificada en el templo de añoranzas sobre altares de esperanzas. Saeta, para recuerdos, ¡tan grata! Recuerdo vivo, que mata. Serenata... Y el alma rejuvenece. El corazón no envejece. Cada latido florece. Cada nota lo estremece. Serenata. Para recordar... ¡Tan grata! ¡Cántame la serenataa para mis sueños tan grata...! ¡Tan grata, la serenata...! ¡Tan grata!... ...La serenata. La serenata ¡Tan grata...! + - + - + - + - + ¡Cómo fascinan señores los himnos de libertad! Al ritmo de sus clamores nos matamos sin piedad. |
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