SUEÑOS DE INSOMNIO
Juan Morera Peralta



EL MESIAS SOY YO, SAMARITANA


El amor cazando amores
camino de Samaría.
Bagajes de amor y soles
en el zurrón portaría.
Otros bagajes no quiere.
De otros bagajes no quiere.
De otros bagajes se priva.
Opr senderos polvorientos,
entre aridez y sequía,
impresiones de sus huellas,
amor, desparramaría.
El amor sembrando amores
hasta Siquém llegaría.
Polvo sideral divino
amores respiraría...
Va, gozando de manjares
que, a redención le sabían.
Va, sufriendo sed de amores.
Va, cumpliendo profecías.
Junto al pozo que Jacob
a su suegro excabaría
para su suegro, Labán,
y rebaños que tenía,
-por amores de Raquel-
cobrando amores de Lía,
Jesús, regador de amores,
al umbral se sentaría,
colgando al rayo del sol
los amores que traía.
Tras Él, coqueta un moza,
llegaba con su vasija.
Tras Él, coqueta llegaba,
la moza de Samaría.
Sediento, Jesús, la ve.
Sediento, Jesús, la mira.
Jesús, sediento, le pide
un buen sorbo de agua fría.
La moza Samaritana
a tal petición esquiva
brinca carga de extrañezas.
¡Qué un judío agua le pide...!
Se hace una niña la moza.
De moza, se hace una niña la moza.
De moza, se hace más niña.
Bondadoso el buen Jesús,
no recibe agua, y convida.
-¿Si quisieres tú del agua
de la fuente de aguas vivas?
-Sin soga, ni agua, ni fuente,
con tanta sed ¿y me brindas...?
-¡Si supieras quen te ofrece...
de qué fuente, el agua viva...!
-Si agua viva me ofrecieres
del pozo la sacarías.
-Más que pozo, Soy la fuente.
Soy el agua, Soy... Mesías.
Enamorose la moza.
Se confesaba rendida.
Cual niña inquiere y pregunta
confusa, inquieta, atrevida.
-Dame el agua de tu fuente.
Si me brindas, bebería.
El amor pescando amores
de amor colmó la vasija.
-Agua que Yo te brindare
con tu esposo beberías.
-La bebiera con mi esposo
si marido conseguía.
Bebira con mi marido
del agua que Tú me brindas.
-Ni marido es el que tienes
ni los cinco que tenías.
Todos lleguen hoy al templo
adoren aquí al Mesías.
No soy templo ni patriarca.
Soy el Dios que adoraríais.
Se fue la moza y se vino
trayendo de la alquería
a todos los moradores,
que Dios por todos venía.
Samaritana dichosa
que mereció del Mesías,
ser oveja, oír su voz
ser primera y preferida,
portadora de rebaños,
si fue la oveja perdida.

MESIAS, PREMIO DE AMORES
SE DECLARA EN SAMARIA.





Anterior Índice Siguiente
Todos los derechos reservados © - 2001 Juan Morera Peralta y a.bís