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El amor cazando amores camino de Samaría. Bagajes de amor y soles en el zurrón portaría. Otros bagajes no quiere. De otros bagajes no quiere. De otros bagajes se priva. Opr senderos polvorientos, entre aridez y sequía, impresiones de sus huellas, amor, desparramaría. El amor sembrando amores hasta Siquém llegaría. Polvo sideral divino amores respiraría... Va, gozando de manjares que, a redención le sabían. Va, sufriendo sed de amores. Va, cumpliendo profecías. Junto al pozo que Jacob a su suegro excabaría para su suegro, Labán, y rebaños que tenía, -por amores de Raquel- cobrando amores de Lía, Jesús, regador de amores, al umbral se sentaría, colgando al rayo del sol los amores que traía. Tras Él, coqueta un moza, llegaba con su vasija. Tras Él, coqueta llegaba, la moza de Samaría. Sediento, Jesús, la ve. Sediento, Jesús, la mira. Jesús, sediento, le pide un buen sorbo de agua fría. La moza Samaritana a tal petición esquiva brinca carga de extrañezas. ¡Qué un judío agua le pide...! Se hace una niña la moza. De moza, se hace una niña la moza. De moza, se hace más niña. Bondadoso el buen Jesús, no recibe agua, y convida. -¿Si quisieres tú del agua de la fuente de aguas vivas? -Sin soga, ni agua, ni fuente, con tanta sed ¿y me brindas...? -¡Si supieras quen te ofrece... de qué fuente, el agua viva...! -Si agua viva me ofrecieres del pozo la sacarías. -Más que pozo, Soy la fuente. Soy el agua, Soy... Mesías. Enamorose la moza. Se confesaba rendida. Cual niña inquiere y pregunta confusa, inquieta, atrevida. -Dame el agua de tu fuente. Si me brindas, bebería. El amor pescando amores de amor colmó la vasija. -Agua que Yo te brindare con tu esposo beberías. -La bebiera con mi esposo si marido conseguía. Bebira con mi marido del agua que Tú me brindas. -Ni marido es el que tienes ni los cinco que tenías. Todos lleguen hoy al templo adoren aquí al Mesías. No soy templo ni patriarca. Soy el Dios que adoraríais. Se fue la moza y se vino trayendo de la alquería a todos los moradores, que Dios por todos venía. Samaritana dichosa que mereció del Mesías, ser oveja, oír su voz ser primera y preferida, portadora de rebaños, si fue la oveja perdida. MESIAS, PREMIO DE AMORES SE DECLARA EN SAMARIA. |
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