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Padre nuestro, en la tierra desierta de la vida exiliada, se escucha: ¡Padre nuestro! en la vida sin tierra se canta de la gloria del alma. Quién gritó Padre nuestro? Es la voz de los padres es la voz de la guerra es la voz del estudio es del triunfo del deporte y del arte del problema y del sueño. Padre nuestro: De ricos, de sabios de fuertes, de buenos, de malos, si hay malos, de todos ¡Padre nuestro! Padre nuestro, que estás en los cielos y alegras el valle de lágrimas de los desterrados nacidos de Eva, de tu alto reino nos llueva la gracia -por las tocas blancas y enlutados velos- nos llueva la gracia -caridad sin riendas- santificadoras de los hijos muertos, que también son hijos y son hijos caros de mi padre nuestro. ¿Dónde está tu reino? Donde está la tropa de los pecadores, donde las ovejas que valan perdidas; donde el hijo pródigo; donde hay un pecado; donde no hay remedio; allí, Padre nuestro! levantas la mano sentado en el trono, de esperas saciado y aguardas que triunfe el imperio de tu yugo suave y tu silbo cierto. Voluntad de padre que obtuvo el regreso a la propia casa del hijo que ha huido oyendo las voces de mi ¡Padre nuestro! |
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