SUEÑOS DE INSOMNIO
Juan Morera Peralta



PADRE NUESTRO


Padre nuestro,
en la tierra desierta
de la vida exiliada, se escucha:
¡Padre nuestro!
en la vida sin tierra
se canta
de la gloria del alma.
Quién gritó
Padre nuestro?

Es la voz de los padres
es la voz de la guerra
es la voz del estudio
es del triunfo
del deporte y del arte
del problema
y del sueño.

Padre nuestro:

De ricos, de sabios
de fuertes, de buenos,
de malos, si hay malos,
de todos
¡Padre nuestro!

Padre nuestro,
que estás en los cielos
y alegras el valle de lágrimas
de los desterrados nacidos de Eva,
de tu alto reino
nos llueva la gracia
-por las tocas blancas
y enlutados velos-
nos llueva la gracia
-caridad sin riendas-
santificadoras de los hijos muertos,
que también son hijos
y son hijos caros
de mi padre nuestro.

¿Dónde está tu reino?
Donde está la tropa de los pecadores,
donde las ovejas que valan perdidas;
donde el hijo pródigo;
donde hay un pecado;
donde no hay remedio;
allí, Padre nuestro!
levantas la mano
sentado en el trono,
de esperas saciado
y aguardas
que triunfe el imperio
de tu yugo suave y tu silbo cierto.

Voluntad de padre
que obtuvo el regreso
a la propia casa
del hijo que ha huido
oyendo las voces
de mi ¡Padre nuestro!




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