SUEÑOS DE INSOMNIO
Juan Morera Peralta



¡JUANA JUGAN!: CARIDAD.


¡Caridad!... Juana Jugan:
humilde lección de amar.
Juana Jugan, caridad,
Sor María de la Cruz:
luz azul..., violeta en luz.
mendigando para dar.
¡Qué merced! Merced y dicha,
Hermanitas de los Pobres,
tener por dicha y merced
el trabajo de repartido,
trabajo de hacer mercedes
entre los muchos ancianos
pobres o desamparados.
...Esa bienaventuranza
cuajada en las esperanzas
que Jesús nos proclamara:
Bien aventurados los pobres;
pero haceos como niños...
Si no os hacéis como niños...
¡Qué merced... Merced y dicha!
la dicha de ahcer mercedes
en el nombre del Señor.
Y por el amor de Dios
pedir para repartir,
pedir, mendigar, seguir
colectando para dar.
Tras las mercedes la dicha,
de esta vuestra caridad,
Hermanitas de los Pobres,
hijas de Juana Jugan,
a nosotros, los ancianos
cuidándonos como hermanos
y guiándonos al reino,
de cierto, desheredados.

Conviertes la ancianidad
en otras más nueva infancia.
¡Ideal postrera infancia!
En nombre de nuestro Dios
agradecemos tal dicha
convertida en galardón.

Y como buenos infantes
ágiles nos lanzaremos
tras esas buenaventuranza
que hallamos siempre regada
descendiendo de la altura
por los caminos que llevan
a la Cruz del Salvador.

En el nombre de Dios Padre
te alabamos Virgen Madre
como una Juana Jugan
sor María de la Cruz,
fecundo ejemplo de amor.
Juntos con las Hermanitas
trabajando, trabajando
con fervor conventual;
no importa si fatigados
pues que rebalsa la vida
de consuelos y fatigas
frutos propios desprendidos
en sazón, bien sazonados
en lo alto de la Cruz.
A Dios le damos pues gracias
y a vosotras, Hermanitas,
que, por ser del mundo ancianos,
nos cuidáis y protegéis
con cariñosa humildad.

Beata Juana Jugan,
sor María de la Cruz,
contagia tu caridad
eterna felicidad.

Cada día, colectoras,
se salen las Hermanitas,
el Rosario y cesta en mano,
y retornan al trabajo
protectoras, cuidadoras.

Pues son bienaventuras,
nos ven bienaventurados,
su carisma, por contagio.
Convierten el suelo en cielo
con su labor, cada hora.
¡Ven nuestro Dios tan hermoso
gozando entre los ancianos...!
y se honran en cuidarnos...

También con las Hermanitas
nuestras vidas, cada día,
siguen camino a la Cruz,
pese a la espinosa zarza
fecunda en huellas y sendas
de los rayos de su luz.
Cuanta la dicha, Hermanitas,
es para todos nosotros,
las ancianitas y ancianos,
en nombre Dios, Señor,
en nuestra postrera infancia
ser por vosotroas cuidados
con simple y fraterno ejemplo
cual lo vemos prodigados
con oración más trabajo,
en el nombre del Señor,
a ritmo tan familiar
y con tanta dignidad...

Beata Juana Jugan,
Sor María de la Cruz,
Se crece bajo tus techos
nuestra bienaventuranza
como Jesús proclamara.

Prolonga fraterna infancia
los visos de ancianidad.
Bríndenos tu caridad
serviciios que multiplican
cristiana felicidad
entre ancianos y Hermanitas
a toda la humanidad.

Bendíganos Dios, bendiga
a todo este personal,
a los ancianos y ancianas,
bendiga a las Hermanitas
del Ancianato en Gavá.



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