|
(Del pontífice Juan Pablo II con motivo de la audiencia dispensada al Lic. Jorge D'Angelo) ¡La mirada del Pontífice! ¡Esa mirada del Papa...! ¡Mirada tan penetrante! ¡clarividente! ¡tan franca...! Busto erguido abaleado. La mano siempre alargada. Acariciaba dolores. Resurrecciones manaba. Espresión audaz y humilde, majestuosa, acertada. Blancas el alma y la túnica. Ambas dechado de gracia. Las preguntas de interés. Las respuestas incrustaban. Con la sonrisa en los labios de nostalgia ensangrentada, trazaba sendas de cielo con claveles de plegarias. Emoción manan sus brazos. Sus ojos secaban lágrimas. Celoso, llegó el Pontífice Afable, venía el Papa. No me turbó su presencia. Su piedad me encendió el alma. "Venezolano", él saludó "Venezolano" afirmaba ¡Cada vez que él lo decía, cada vez que yo ecuchaba...! Aludía claramente: recuerdos de patria y patria. Fuegos de Cristo prendiendo; pueblos de Cristo, una llama. El lo decía en silencio.l Yo en silencio lo escuchaba: Por lo que tú sufres, sufro. Tu sufrir es esperanza. Y cuando mi mano apretaba sentía y o que él sufría. El sintió que yo le amaba. Café florecen los Andes. Metales troquela Italia. Aromas de mi café sorben Rosarios, medallas. El rayo espera del trueno el eco de su largada. El trueno asegura el rayo el punto de su llegada. Por mi Patria y mi familia Imploré. El escuchaba. Por mi familia y amigos parecía que él oraba. Em América rezáis como aprendiérais de España. Llegué a cuestas con mi cruz. Me ayudó Cristo a llevarla. Con Cristo por Cireneo las cruces no son pesadas. ...Cada oveja a su pastor. Cristo, una sola majada... La invitación de un Pontífice un compromiso reclama. ¡Que música aquel susurro cuando mi nombre silbaba...! -"Venezolano"... ¡has llegado! Lleva a Venezuela mi alma. Reconocía su voz. Hoy repito sus palabras. + - + - + - + - + Sí, llevaron el partido mi hijita al cañaveral. Pelear tantos los votos. Milagros ¿quién va a votar?... |
| Todos los derechos reservados © - 2001 Juan Morera Peralta y a.bís |