SUEÑOS DE INSOMNIO
Juan Morera Peralta



RIO GUAIRE


Río Guaire, río Guaire.
Más río me parecieras
con tus cristalinas aguas.
Cristalinas, que no negras.

La historia, Guaire, que arrastras,
la montaraz y veguera,
en tu cauce, río Guaire,
la leyeron las estrellas:
arrojos de caraqueños,
con empeños de leyenda.

Desde que vientos alisios,
hispanos rezos trajeran,
tú, río Guaire, coqueto
al Avila me desgreñas
entre arcabuces, caballos,
frente a pechos de mi tierra.

Con las greñas desgreñadas
que brisas del valle peinan,
bien tocados de coraje
idealizando peleas.
Avila y Guaire engendraron,
-fogosidad de centellas-
suspiros de los caciques,
amores de caraqueñas.
Los sueños del incursor,
blanco son de nuestras flechas.
Son historia de los años.
Discursos de Venezuela.
De cristianos y nativos
testimonios de contiendas.
De celos, lección callada
entre el río, sol y sendas.

Río Guaire, río Guaire,
áureos secretos me celas,
misterios de muchos años,
profecías y quimeras.
Secretos, Guaire, secretos,
que las estrellas develan.

Entre las aguas del Guaire,
mientras florecen las vegas,
nace y madura Caracas,
la de coloradas tejas.
La de moradas tan amplias,
plantadas en calles rectas.
Plantadas de esquina a esquina,
granadas cuadradas revientan.

Primero serán bahareques;
con sus techos de palmera
plazas, fuertes y conventos,
caminos, cruces, iglesias.
Yucas, camabures, jojotos
preñez de largas riberas.
Colgados de los bejucos
quedan recuerdos de guerras.
Sangre de hazañas fecundas,
en tropel de enredaderas.

Con el cafeto en Chacao,
que los clérigos nos siembran,
los Blandín, los Mohedano,
viene el saber a la escuela.
Turnaban piraterías,
incursiones y querellas.
Río Guaire, río Guaire,
río que a ríos enseñas,
enseña agentes del río
a proteger tus bellezas,
enseña a las gentes todas
a cotizar tu riqueza.

Vinieron himnos y rezos.
Legaron leyes, leyendas.
Los ganados, los cacaos,
los trapiches, las haciendas,
los caballos pura sangre,
pegasos y diligencias.

Surgienron hatos, poblados;
crecieron las encomiendas;
el comercio de ultramar;
más relación, nuevas siembras.
Los Justicias, capitanes,
pobladores, las audencias,
las doctrinas, los curatos,
instructores y las ciencias.

Expediciones, conquistas,
nuevos ríos, filas nuevas,
asentamientos más quietos,
colones en cada cuenca.
Está alboreando Petare,
Cuajan Mariches, Guarenas.

Se enriquecieron los Llanos,
las sabanas se acrecientan.
Curiaras surcan los ríos.
Caminos trazan carretas.
Entre negros y mulatos,
arados y carabelas,
españoles y criollos,
se han plantado Venezuela,
orillada de las aguas.
Sedienta de muchas tierras.

El país se va informando
con los ríos de la prensa.
Y los patriotas un día
gritaron: ¡Independencia!

Allá vieras los cabildos,
sin armas armar la guerra.
Para nacer nuevos mundos
sobraron nuevas ideas.
Allá vieras a Miranda,
y más precursores vieras.
Vieras a Simón Bolívar,
con Páez, con Urdaneta;
patriotas y realestas,
hermanos, matarse vieras.j
¿Para nacer nuevos pueblos
mataron tantas ideas?
Allá vieras Luisa Cáceres
antes, la negra Matea.

Vieras Manuelita Sáenz,
y ¡cuántas, tantas Manuelas!

Río Guaire, río Guaire,
río que a ríos enseñas,
a que escriban su historia
cada río en sus riberas.
Al Orinoco en sus fuentes,
sus afluentes, sus deltas.
Manzanares, Neverí,
al Apure, Arauca, al Meta,
a prodigarse en sabanas
con sus aguas de las sierras;
Al Torbes Santo Domingo,
por valles y cordilleras.
Cada quien iba aprendiendo,
cada quien a su manera.
En sus tiempos cada quien.
Todos juntos, Venezuela.
Llegaron luegos otros tiempos;
alternaron paz y guerras;
el algodón y las letras;
con ellos aquellos hombres,
se mudaban las creencias.

Las fiestas de sociedad,
el pericón, las queseras,
los joropos y los cuatros,
Sojo, Parra, y cuantos quieras.
Otros Hobres y gobiernos,
otras culturas de afuera.
Olvidaron lo criollo
desoyendo nuestras selvas.
Importaron teorías
doctrinólogos de afuera.
Sin consultar nuestros astros
despreciaron nuestras tierras
por petróleos y tractores,
dólar, corrupción, ofensas.
Los campos paren ciudades,
con sus industrias y escuelas;
hospitales, sindicatos
partidos, facción, secuelas;
la radio, televisión,
el teléfono, las deudas.

Río Guaire, eres testigo,
testigo de tantas nuevas!
Trocaste canciones claras
por torrentes de aguas negras.
Pero Guaire, serás Guaire,
desgreñador de las greñas,
del Avila nostalgioso
que en tus espejos despeja.

Un ciudadano bizarro
llegó de tierras sureñas,
y, Guaire, en la California
te cubre de sombras frescas,
que remontarán tu curso
paso a paso tus ladeeras.

El valle erguido de fábricas
se polenice de ciencia.
Otra vez tu cauce limpio
nos cante canciones nuevas.

Río Guire, río Guaire,
tu caudal, río, modera.
Que no rebalse tu cauce
en aborto de blasfemias.
Larga tus aguas prudente.
No envadas quietas viviendas.
Tus aguas prudente larga
al Tuy que manso espera.
FEcudante corre al mar
a bañarte en sus arenas.

Río Guaire, río Guaire,
la industria te embelleciera.
Los peces te asetaran.
Los astros adormecieras.
No semejes botadero.
Tornasol y espejo seas.
Larga guirnalda de orquídeas.
Velo de las caraqueñas.
Prende a Caracas un lazo;
con él ciñe sus caderas.
Musgo cubran tus orillass.
Palco de romances fueras.
Inspiración de juglares.
De tiempos nuebos, profeta.

Río Guaire,río Guaire,
de tiempos nuevos profeta,
que tus crónicas se ilustren
con venturas Santtiagueñas.

Río Guaire, río Guaire,
bullas infantiles suenan.
Llegaron tus nuevos tiempos
cabalgando brisas frescas.
con secuencias de la historia,
clave de nuevas maneras.

Hoy el paseo del río
se ofrece en esta maqueta.
Para que copie Caracas,
Petare te delinea.
De Antímano a Encantado
doble paseo florezcas.
Que Santiago te bendiga
con tradiciones romeras.
Y tú cántales susurros
al pasar junto a su Iglesia.

En las risas de los niños,
en las quietudes señeras,
en las ansias ciudadanas
te suenen nuevas retretas.
Torna en remanso apacible
la comarca petareña.
Firma ante su autoridad
esta constancia perpetua.

Río Guaire, río Guaire
un surco de Venezuela.





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