SUEÑOS DE INSOMNIO
Juan Morera Peralta



BODAS DE PLATA


Salomé, recibe esta meditación
en tus bodas de plata
con José.

Es la vida
un lecho de cruz
en el que contamos los días
por clavos,
a veces capullos,
a veces
de plata.

Misterios
del misterio
que bulle en la familia.

Por senderos que Dios
a cada quien le traza,
la vida
como el agua de las fuentes
nace, canta y pasa.

La vida se derrama
para sufrir y gozar.

No en una copa,
ni en rica taza
en una hoja entera, chica o grande
del atlas de familia.
La vida
son collados de ilusiones
en cadenas,
alternados
con valles de lágrimas.

La vida,
encrucijada de encuentros
igual que el laberinto
de los caminos del mapa.

La vida, como el agua,
hace la fuente;
y es fuente la fuente
cuando el agua
nace y pasa.

La vida
don de Dios.
Es un ser
fusión de dos seres
y quereres.
Derramados en un lago
como remansos de agua.
Cristalinas unas veces.
Otras veces enturbiadas.
Rieladas por la luna;
apretadas de hielo;
o como el sol
en brasas.

La madre,
el padre,
los hijos,
en un ascua.

La madre, el padre, los hijos,
en el lago del hogar,
mansión de la familia,
nido en la casa.

La vida,
inagotable como el agua de la fuente
nace, y pasa.
O termina, en cenizas la brasa.

La vida
como aroma de la rosa en capullo
revienta
y derrama su fragancia.

La vida
son, la madre,
el padre, los hijos,
la familia del Dios Trino.
Su imagen y semblanza.
Un recuerdo cada instante,
una sonrisa,
un suspiro,
una lágrima.

Como aroma del capullo
revienta,
embriaga,
y mata.

Dulce,
como los sueños de fruta dulce.
Amarta,
como la sal
de cada lágrima.

La vida
como el rayo de una estrella
arde siempre,
siempre brilla
si la luz no la apaga.

La vida
la vivimos
y no es nuestra.
¿Pensaremos
que sólo
con la vida
se paga?
La vida,
la fuente
que naciendo pasa.
Fuente de vida
de vitales aguas.





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