PRESENCIA DE LA IGLESIA EN LOS MEDIOS NEUTROS



En general los Medios no se oponen a que la Iglesia "oficial" disponga en ellos de algunos espacios y programas. Inclusive los hay que ofrecen espacios gratuitos y la Iglesia no tiene producción propia para llenarlos. Tremenda responsabilidad de la Iglesia local y universal que no aprovecha esta gran oportunidad.

Los Medios de las Administraciones Públicas están al servicio de los colectivos de la sociedad: política hábil, con fundamento jurídico para solicitar espacios, deberá en este punto elaborar la Iglesia.

En este aspecto la Iglesia deberá planificar unas políticas estratégicas oportunas y hábiles, con fundamentación jurídica para obtener los espacios que le correspondan en los Medios y presentar en ellos sus propias producciones con dignidad y altura.

La mayoría de estos Medios públicos o privados, no siempre cuentan con producciones para llenar sus espacios de mayor ranking al menor costo; además mantener en el aire tantas y tantas horas como actualmente vienen haciendo los grandes Medios no siempre les resulta fácil.

Algunos de los grandes Medios ofrecen, aceptan y "hasta compran" producciones de contenidos religiosos y de valores humanos de inspiración cristiana si redunda en su beneficio especialmente en países de tradición cristiana para transmitirlas sobretodo durante ciertos tiempos de mayor significación religiosa, como es el tiempo de las festividades navideñas y semana santa.

Muchos de estos Medios cuentan con receptores fijos o asiduos, muchos de los cuales no tienen relación alguna con la Iglesia; inclusive tienen una "imagen" negativa por diferentes motivos y principios.

Pero también es verdad que un número considerable de estas personas receptoras poseen una bondad natural: no son practicantes pero sí creyentes; otras personas no son creyentes pero sí son portadores de valores humano-cristianos como servico, solidaridad, amistad, etc.

Todo este mundo receptor de todos los grandes Medios; dificilmente cambiarán su transmisor por un transmisor confesional; pero por ser fieles los receptores a sus transmisores (enganchados) no cambian de transmisor aunque éste les transmita mensajes de contenido e inspirados en la Biblia y en la fe religiosa, o de contenidos humano-cristianos.

Mucho se habla de la perniciosidad de los grandes Medios, quizá sea pernicioso el enfoque de la estructura concreta, no las personas, (esto no quiere decir que los receptores sean de mentalidad pervertida), pero se olvida que, como hecho social, los Medios están ahí, al mejor postor, al mejor y más vivo e inteligente productor, inclusive ellos han venido formando ghettos más o menos premeditados impenetrables por otros que podrían competir por su calidad y su profesionalidad. ¿La Iglesia tiene como objetivo preparar personal para abrir estos guetos de hoy ya que llegó tarde a los Medios?

Una estrategia valiente de presencia de la Iglesia en los Medios será comprar espacios en los Medios privados mediante patrocinios de empresas cuyos propietarios y directivos son proclives a ello, o tienen inquietudes de apostolado. Eso sí, contando previamente con una producción de calidad e interés para que el patrocinante pueda reconocer que su inversión está plenamente justificada.

Incluso se podrá transitar el camino de crear una Agencia de Publicidad para captar los recursos necesarios que se requieren para comprar espacios en los Medios. No debe olvidarse que hoy día, la inversión en publicidad es multimillonaria y la captan los programas de mayor éxito por diferentes motivos; entre otros, aunque no los principales, por su interés, calidad y contenido humano-existencial.

Se puede, incluso, traspasar la experiencia tan positiva de los "teléfonos de la esperanza, de los niños, de los padres y de los ancianos" a programas participativos o interactivos de radio, con lo cual se obtiene un efecto multiplicador por el número ingente que se consigue de radiooyentes.

Así sucedió con el programa radiofónico de "El Párroco Nocturno" que describimos en la introducción a este trabajo.

Delante de esta realidad la respuesta al planteamiento es clara. Los caminos de presencia de la Iglesia en los Medios serán otros: capacitar, apoyar y seguir personal competente profesionalmente, producir... vender las bondades de sus producciones, preparar resúmenes, comunicados de prensa, boletines...

Tampoco hay duda que la Iglesia deberá disponer de algunos Medios oficiosos para divulgar mensajes incómodos, proféticos, etc. Pero nunca para competir con los Medios neutros, públicos o mercantiles.

Podemos resumir en tres los caminos a seguir para lograr una presencia digna y eficaz en los grandes Medios:

    a- Por las Producciones propias.
    b- A través de los Gremios Comunicacionales.
    c- Mediante la concienziación de los Comunicadores.





ESTRATEGIAS COMUNICACIONALES DE LA IGLESIA
© Juan Morera y Adolfo Carreto - Todos los derechos reservados.