ESTRUCTURA
Después de un recorrido por el complejo y tupido bosque del mundo comunicacional; después de insinuar el fantástico rendimiento y utilidad que la Iglesia puede obtener de este mundo comunicacional antes de que sea demasiado tarde y en función del cumplimiento de la misión evangelizadora y pastoral de la Iglesia, se debe concluir la urgente y necesaria presencia que la Iglesia deberá ocupar en este gran ámbito del mundo de hoy, que abarca al hombre total y a todos los hombres diseminados por el universo hasta hoy conocido.
Dada la gran variedad, pluralidad y complejidad de tendencias, enfoques, iniciativas, tareas, recursos, idiosincrasias, idiomas, etc., vigentes en el ámbito comunicacional es necesario que la Iglesia se aboque urgentemente a la elaboración de un reducido número de estrategias y políticas comunicacionales para que su labor sea eficiente y eficaz.
Estrategias que deberán tener como pilares:
- a) Creación de una estructura central: Esta estructura, integrada al más alto nivel de la organización eclesiástica, deberá fundamentalmente:
- Definir objetivos a cumplir a corto, medio y largo plazo.
- Programar etapas a recorrer para alcanzar los objetivos propuestos.
- Clarificar prioridades para no perderse en el bosque.
- Establecer un mínimo de pautas que permitan efectividad, homogeneidad en la variedad e identidad con la misión a cumplir por la Iglesia y la función que deberá llenar esta estructura.
- Deberá tener personalidad jurídica civil, así como las posibles delegaciones o representaciones que se creen en diversos países.
- Revisar periódicamente los objetivos, etapas y prioridades como tarea de seguimiento.
- Planificar y realizar las producciones que deban llevarse a cabo.
- Coordinar y armonizar las iniciativas que puedan surgir por otras causas e iniciativas.
- Garantizar el autofinanciamiento.
Globalización de la aldea mundial, reza una afirmación una y mil veces repetida y que se adecúa maravillosamente con la característica de unidad de la misma Iglesia dentro de la variedad y pluralidad.
Son ya muchas las mayores o menores iniciativas que a nivel de Iglesia se realizan por el mundo.
- b) Producción. Es aquí donde la Iglesia deberá distinguirse de cualquier otra institución del sector comunicacional y también deberá ser muy cuidadosa en los siguientes puntos:
- Producciones a realizar por sus contenidos:
- Cómo
- Cuándo
- Cantidad
- Regularidad
- ¿Qué? o ¿Quiénes?
- c) Autofinanciamiento. Como ya se dijo, se debe contar y es posible organizarse y garantizar continuidad con el autofinanciamiento proveniente de la misma actividad comunicacional. Estos tres ejes o pilares de una estrategia comunicacional de la Iglesia se pueden resumir en el siguiente organigrama:
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